Saliendo de bachillerato, tuve que enfrentarme a la decisión que todos los jovenes nos enfrentamos, elegir una carrera. Programar era la última opción en ese momento. Pero buscaba un campo con futuro, buena demanda laboral localmente y que pudiera disfrutar aunque sea un poco. En ese momento me gustaba pasar tiempo editando videos para un canal de YouTube (Ese ya no existe ahora). Y con guia de familiares y consejos de mi circulo, y poniendo en una balanza: ¿Que me gusta hacer? ¿Que ya hago en mi tiempo libre y sin que me paguen? Y, lo más importante, ¿Qué tiene oferta laboral en El Salvador? Fue que terminé eligiendo la carrera de Ingeniería en Sistemas Informáticos.
Yo no hice universidad, no como tal, prácticamente estudie en un Instituto tecnológico y saqué una carrera técnica. "Técnico en Ingeniería en Sistemas Informáticos". Así que según la ley, Ingeniero no soy, porque no tengo ese titulo, pero, actualmente he crecido en roles para ingenieros de software y demostrando mi conocimiento en la industria y resolviendo problemas día a dia en las empresas y proyectos que he trabajado, así que, me gusta decir que soy ingeniero, ese que si resuelve problemas y no depende de un titulo. Pero bueno, aprendí lógica de programación, bases de datos, arquitectura de software, desarrollo web, etc. Me gustó y sí, todos esos fundamentos me han sido de gran ayuda, pero, al final, lo que me ha hecho crecer y mejorar es la práctica y la experiencia en el trabajo y estar siempre en aprendizaje por mi propia cuenta.
Ingresé a una gran empresa de pagos digitales, y me he movido por el sector de fintech y banca. Al mismo tiempo he ido construyendo proyectos personales, Alejandría fue el primer proyecto personal, muy complejo y que terminó siendo usado por miles de usuarios en El Salvador. Y ese fue el punto de quiebre que me hizo entender que puedo construir productos digitales y que puedo vivir de ello, y además, que fue algo que me daba mucha felicidad y satisfacción, casi como una droga. Y a partir de ahí, he seguido probando y buscando problemas para resolver que se alineen con mis propósitos. Y claro, intentando generar valor para la gente y para mi.
Y con este mindset, siempre lo he ido aplicando en las empresas, con los clientes y en cada creación que esté involucrado.